domingo, 29 de abril de 2007

Mi diario mural

Dejé en pausa lo que me pasó en el verano y parte del otoño puesto que anoche, al no saber qué hacer en la noche, decidí simplemente quedarme mirando absorto el espacio de mi pieza. Y al poner mis ojos en mi diario mural, me di cuenta de que, a pesar de haberlo instalado en mi nueva pieza, aún tenía los mismos papeles de hace varios años atrás (y otros más nuevos), y eso me preocupó y entre emputecido y meticulosos saqué absolutamente todo lo que tenía.


Aquí está mi diario mural mucho antes incluso de como lo describo ahora. Olvídense de la enredadera y el papel de obras viales que está a la izquierda. Mi foto grande tampoco está ahí, la enmarcamos y está en la muralla. Esa cosa amarilla tampoco está.

Lo primero que me fijé es en las telas. Las había escogido yo de un muestrario de telas que mi abueltia dejó en la casa de cuando tenía su tienda de cortinajes. La cosimos y las pegamos a un pedazo de plumavit, y le agregamos dos ganchos para poder sujetarla a la pared. Aparte, se dejó un bolsillo para alfileres que nunca se usó como tal. Lo otro en que me fijé era la desorganización. No tenía un orden, salvo las fotografías pero eso lo hice para ahorrar chinches. Y por último, jamás me fijé si lo que había puesto en mi diario mural realmente servía ahí, ahora. O si era mejor dejarlo en otra parte.

Para que ustedes se den una idea (Damn you Rock Hudson), les describiré qué tenía en mi dirario mural hasta ayer en la noche (27 de Abril):

- Tarjeta de cumpleaños de mi tía Poly (Sil). Incluye un extracto de "Pensamientos" de Pascal (El hombre es una caña, la más débil de la naturaleza. Pero es una caña pensante. No hace falta que el universo se arme para aplastarle, puesto que un vapor, una gota de agua basta para matarla. Pero aunque el universo la aplaste, el hombre sería todavía más noble que el universo, más noble que lo que lo mata. Puesto que sabe que muere y el poder que el universo tiene sobre él. El universo en cambio no lo sabe. Es eso lo que nos debe importar, y no el especio y el tiempo que nunca podremos llenar)

- Balance de mi deuda con Nuueva Acrópolis y sus cursos de filosofía. Aún les debo dinero.

- Boleta de la segunda cuota de mi matrícula con la Universidad de Chile.

- La misma cita de Pascal impresa en papel verde.

- Lista de cosas por hacer. Muchos croquis, estudio, "Los papeles hablan", queahceres, limpieza, lo secundario. En ese orden.

- Tarjeta de Virgen María con niño Jesús, recibido durante mi Primera Comunión. Incluye un mensaje de despedida de nuestro animador (ACN). Fechado en 2001.

- Foto familiar. Nos encontrábamos en la bodega de la fábrica de vinos y pisco "Los Nichos", del Valle de Elqui. Como por el '97 o algo por ahí.

- Manual para lavarse el pelo. Dibujado y redactado por mí, basado en unaa conversación que tuve con mi mamá el 2002.

- Artículo periodístico "Nunca es tarde para compenzar a aprender un nuevo idioma". Publicado en El Mercurio. Probablemente del 2003.

- Foto de Francisca, Felipe y yo. Tamaño mediano.

- Volante de venta de bodega de artículos Reifschneider. Eso fue el 16 y 17 de Diciembre del 2006. Lo dejé para tenerlo en cuenta cuando quiera omparme una cámara fotgráfica.

- Diagrama de relaciones interpersonales entre los personajes de MegaTokyo. De cuando recién lo leía y me complicaba entender la trama.

- Rezo a mi ángel de la guarda (Sí, ¡y qué!).

- Dagrama sobre cómo lograr objetivos y mensajes automotivantes. Sé tú mismo. Querer es poder. No "quieras, hazlo o dí que lo eres o tienes. Ser -> hacer -> Tener.

- Descripción y bosquejo del "Penphone". Un celular en unn lápiz que se me ocurrió hace años.

-Bosquejo del carro transportador de los tarros de basura. Nunca lo hice. Ya me acostumbré a arrastrarlo.

- Descripción del Ángel de la Fe.

- Lista de libros pendientes. La Biblia, El juego de los abalorios, El código secreto de la Biblia, Descúbrase como líder y La inteligencia emocional. Ya terminé todos menos La Biblia.

- Instructivo para inscripción de Unidades de Investigación.

- Historieta "Les extraordinaires aventures of inni/3dox/famc. #5. In memoriam of DSX." Escrito y dibujado por Felipe Morales.

- Estampita del Arcángel San Miguel.

- Lista de conceptos básicos traducidos al mapudungún. Recibido de un anciano en la micro.

- Fotografía y análisis del Airedale Terrier. Escaneado de La Gran Enciclopedia Visual Icarito.

- Oración encontrada en una hoja y escrita por un desconocido. Incluye transcripción hecha por mí en una hoja aparte.

- Foto de algunos primos y la tía Nancy (si mal no recuerdo). Fue en el cumpleaños de mi hermana.

- Estampita de Virgen María.

- Lista de diferencias horarias, feriados internacionales, códigos de Discado Directo Internacional, unidades de medición y tabla calórica de los alimentos. Todo esto lo saqué de una agenda de mi papá.

- Autodescripción física. La hice el 2000. Incluye autorretrato de cuerpo entero.

- Foto de mis tíos, papá y abuelo paterno. También del cumpleaños de mi hermana.

- Boleta de consulta del Servicio Médico y Dental de Alumnos. Para el dermatólogo, la psicóloga y la dentista.

- Tarjeta de navidad de Sil. Incluye descripción dela runa "Sagaz", que apareció en la ocasión.


Ahora, sólo dejé la boleta de matrícula, el volante y las boletas de consulta. Puse una hoja con las pruebas que tendré y otra con el balance de dinero. De ahi veré qué más dejo y qué no, pero al menos esto da cuemta de que es mejor pasar en limpio.

domingo, 8 de abril de 2007

Lo que me pasó en el verano (y parte del otoño) parte 2

Bien, entonces es Viernes en la tarde y nos vamos hacia La Serena. Nos demoramos como cinco horas y media gracias a la inmensa ansiedad de mi papá por demorarse lo menos posible. Aunque igual nos detuvimos a comer las famosas empanadas de queso de Huentelauquén. Con esa parada incluída, llegamos como a las diez y media a La Serena , más específicamente a la Villa Magisterio, ubicada en el sector de Vista Hermosa o algo por ahí. Ahí hay una foto del mar desde la casa.

Lo bueno es que justo los que nos iban a recibir llegaron antes que nosotros, porque estaban en otra parte. Y aquí presento a nuestros lejanos parientes, la tía Teruca, el tío Raúl, Felipe y Sebastián, y aprovecho de describirlos un poco.

Empezaré por los hijos. Sebastián es una de las personas con quien más me identifoco en la fmailia. De hecho, es como un chiste que Felipe y Felipe sean parecidos y yo me parezca a Sebastián (llamándome Nelson Sebastián). En fin, Sebastián es una persona bien callada, pero muy simpática. Le encantan los deportes como el BMX y el fútbol. Le encanta ver televisión, sobre todo series estadounidenses y deportes. Ahora está estudiando Ingeniería en Construcción con mención en Obras Civiles en la Universidad de La Serena.

Felipe es demasiado gracioso. Se la pasa echando tallas, pero de esas tallas ñoñas odudas existenciales que me hacen reir a mí no más.

[Cortado por falta de motivación y malos recuerdos generados]

Lo que me pasó en el verano (y parte del otoño) parte 1

Esto se puede saltar. Pero igual está puesto el mapa.

Para empezar, después de año nuevo decidimos ir a La Serena. Nada del otro mundo, considerando que hemos id allá varias veces desde que tengo memoria, además que nací en Coquimbo y mis papás se conocieron, enamoraron y casaron allí. Lo que cambió, eso sí, es el lugar de residencia: Mi abuela ya no vive allá desde el 2004 o algo por ahí, y ahora nos quedamos en la casa de unos primos lejanos, la Tía María Teresa, el tío Raúl, y sus hijos Sebastián y Felipe.
Aquí doy una pausa para explicar lo "lejanos" que son. Se supone que la Tía Teruca (como le decimos de cariño) es la que une nuestras familias, ya que ella es hija de nuestro querido Tío Oscar. Ya te he heblado de él antes, y si no, recuérdamelo para hacerlo. Él es todo un personaje, haciendo de todo por la vida. Y él es primo de mi abuelita Mary, la mamá de mi mamá. Por lo que sería como mi "tía-prima en cuarto grado" o algo así. Ahora bien, a pesar de esa lejanía aparente, siempre entre ellos se han juntado a almorzar, a visitar y a veces tomar juntos. Así que en realidad la cercanía a nivel de amistad es más fuerte.
Bien, era Jueves 4 de Enero y decidimos partir en el Jeep (un Daihatsu Feroza bastante pequeño, pero con asientos atrás por lo que los cinco quedamos cómodos). Pusimos el equipaje en un gran portaequipajes que se pone sobre el auto y que parece un huevo (lo llamo "el carrité" por el nombre que tiene) y partimos en la tarde. Cuál sería nuestra sorpresa cuando, ya en la zona de Montenegro
(aquí, en el círculo púrpura), nuestro portaequipaje salió volando por delante del jeep mientras íbamos en una cuesta en bajada. Resultó que los fierros cedieron ante el peso de nuestras maletas y a la resistencia del viento, y se rompieron, dejando al portaequipajes suelto y libre para caer feliz de la vida en la carretera. Fente a esto, no nos quedó otro que dejar los fierros a un lado, meter el portaequipajes dentro del jeep y meternos adentro para volver a Santiago. Imagínate la cara de la cobradora de peajes al vernos a todos menos al conductor metidos como contorsionistas en el jeep, junto con "el carrité" adentro. Y bueno, igual llegamos, bajamos las cosas y dormimos, para el Viernes usar la camioneta (de cabina y media, lo que implica que los que se sientan atrás quedan apretados). Claro que esta vez, nos las ingeniamos para quedar más cómodos y pusimos una tabla para que el espacio que sobra al medio sea ocupado por otra persona más (si no te quedó claro, de ahí te hago un esquema). Por lo que pusimos las maletas en la parte de atrás, almorzamos y salimos viento en popa hacia La Serena.

domingo, 18 de marzo de 2007

Conociéndome....

Para empezar, me aburrió el formato. BUscaré uno y se lo pondré en cuanto pueda, aunque será difícil recordarlo.

Por otro lado, aún tengo ganas de escribir, entre muchas otras cosas. Pero en fin.

No estoy muerto. Fin de la transmisión.

domingo, 5 de noviembre de 2006

La lluvia y el sol.

Hoy desperté a las seis de la mañana o algo así. Estaba oscuro, y es raro que me despierte tan temprano sin razón aparente. Podía oir el canto de muchos pájaros a través de mi ventana y las murallas. Sentía una gran actividad allá afuera. Luego creo que empecé a soñar o a pensar en todo lo que ha pasado. En cómo este año tan vertiginoso y lleno de cambios está llegando a su fin. Finalmente, despierto de nuevo por la fuerte vibración de mi teléfono celular. Y observo cómo todo estaba cubierto por el agua allá afuera.

Bueno, es entendible que haya llovido un poco. Estamos con El Niño a cuestas, lo cuál nos dará más de una sorpresa por estos meses. Y estos tiempos tan extraños y caóticos también estarán llenos de eventos como estos, si las predicciones que tanto se pregonan son ciertas. Aparte que en ese momento mis ánimos no estaban como para pensar en positivo, sino más bien pensaba que el tiempo reflejaba mi estado de ánimo. La lluvia ya pasó, quedan las grises nubes.

Pero después, me dí cuenta de que no me servía de nada estar así. Y de hecho, cómo me podía sentir así después de la inolvidable experiencia que tuve estos últimos días. Cómo podía ser tan obtuso para centrarme en los contras, cuando hay tantos o más pros a los cuáles agradecer su existencia. Y es así como no me fijé en lo gris del cielo, ni en lo obscuro de mi casa, ni en lo malo que me podría ocurrir. No, eso ya no existía. Ahora es tiempo de seguir, de hacer lo que uno encuentra correcto. Y corrí, corrí por las calles con los brazos abiertos y una sonrisa que no mostraba desde hace tiempo. Y gritaba, aullaba al cielo y al mundo que no se movía alrededor mío, porque todos se fijaban e lo gris. Yo no. Yo disfrutaba el rocío y la humedad en mi piel, el viento fresco en mi rostro, el aire limpio en mis pulmones. Pues ahora amo de una manera que no pude experimentar antes. Porque estoy al fin construyendo mi vida, estoy disfrutando de cada instante de ella. Y me encanta.

Además, después de la lluvia, después de los hermosos rayos y el agua que limpia todo lo que nos rodea y purifica cada rincón que toca, aparecen trozos de cielo azul. Un azul casi celestial, de esos que uno no encuentra ni en la ropa y que niguna tintura podrá igualar. Y las nubes se vuelven blancas como lana de la más jovial de las ovejas. Como algodón de las plantas más tiernas. Como el fulgor más grande que una enana blanca puede emanar. Y, ya no como un pesado disco de calor sino como un gran plato de luz, aparece el sol. Y nos irradia no con molestia, no con pesadez, sino como una invitación. Una invitación a movernos, a ser lo que nosotros queramos ser. A decidir al fin y de una vez por todas qué desea cada uno. Y así nueva vida aparecerá frente a nosotros. Y podremos ser. Vivir. Amar.

Y por Dios que ojalá todo el mundo pudiese hacerlo.

Les recomiendo escuchar los deliciosos sonidos de Lemongrass (sobre todo "Lightning Fire" del álbum "Solar Incense"), las interesantes letras de Foreigner, y el notable marco instrumental de Evanescence.